11 mayo 2010

SOMBRAS EN EL CREPÚSCULO ( LINDA HOWARD )



Autor: Linda Howard
Título Original: Shades of Twilight
Traducción: Mireia Terés Loriente
Editorial: Titania
Fecha publicación: 26/04/2010
Formato: 15 × 22,5 cm
384 páginas
I.S.B.N.: 978-84-96711-83-9
Precio: 15,50 €

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CALIFICACIÓN DE CONTENIDOS

Amor****
Erotismo**
Amistad***
Intriga*****
Acción***
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Sinopsis:

A pesar de provenir de uno de los linajes más prósperos de Alabama, la vida no ha sido generosa con Roanna Davenport. Huérfana a edad temprana y siempre arrinconada por su propia familia, sólo los caballos y su primo Webb, por el que siente un amor secreto, le sirven de apoyo en un entorno que no la quiere ni la acepta.
Tras la extraña muerte de Jessie, la esposa de Webb, el rechazo se vuelve más evidente. Miradas suspicaces, sospechas infundadas y crueles acusaciones, junto con la repentina partida de su protector, la empujan a desterrar para siempre a la sensible muchacha que una vez fue. Sin embargo, diez años más tarde, la sólida máscara tallada por los años y las tragedias caerá ante la visión de Webb, que vuelve otra vez a casa dispuesto a recobrar aquello que fue suyo y a protegerla de nuevo ante un asesino que ya sembró la desdicha en una ocasión y que sólo espera una nueva oportunidad para acabar su trabajo.

Fragmento:

[...]-Entonces, ¿me besaste porque me deseabas?
«¿Qué más da el orgullo?», pensó Roanna. En cierto modo, lo había querido toda la vida. Primero, con la adoración propia de una niña hacia su héroe, después con el violento enamoramiento de una adolescente y, al final, con la pasión de una mujer. Quizás el último cambio se había producido cuando había visto a Jessie engañándolo con otro hombre y había sido consciente de que no podía decírselo a nadie porque, si lo hacía, haría daño a Webb. De ser más joven, habría aprovechado encantada la oportunidad de meter a Jessie en un buen lío y lo habría dicho de inmediato. Sin embargo, esa vez había antepuesto el bienestar de Webb a sus impulsos, aunque luego había sucumbido a otro impulso al besarlo, y él había acabado pagando un alto precio igualmente.
La apretó con más fuerza.
-¿Eh? -insistió-. ¿Me deseabas?
-Sí -suspiró ella, olvidándose de cualquier tipo de orgullo o autoprotección-. Siempre te deseé.
-¿Y ahora? [...]

Qué contaros de Linda Howard.... pues que es una de mis escritoras favoritas, ya lo sabéis; que me pierdo entre las páginas de sus novelas, creo que también lo sabéis, pero aun así sabéis que soy objetiva, porque ya me he encontrado alguno de sus libros que no me han gustado del todo y os lo dije, pero.... con éste no. Con Sombras en el Crepúsculo he vuelto a reencontrarme con la gran escritora que es Linda Howard; con sus tramas, sus aventuras y sus protagonistas, que consiguen envolver al lector para poder desentrañar el misterio que pueda esconder una desaparición, una huida o un asesinato, como es en este caso.

Y aunque me ha gustado la historia, como ha ido enlazando cada escena que surgía, tengo que haceros un breve inciso e indicaros algo que he notado y puede rallar un poco en la lectura del libro. En ocasiones, la escritora volvía una y otra vez sobre un tema determinado, en algunas de las páginas, logrando hacerse repetitivo el tema, pero sin llegar a cansar, por lo que tampoco puede merecer que os detengáis mucho en este dato (no me hagáis mucho caso y si os gusta adentraros en la lectura).

En Sombras en el Crepúsculo nos presentan a una familia rota, los Davenport. Los padres de Roanna y Jessie han muerto en un fatídico accidente y se encuentran, de la noche a la mañana, bajo la supervisión de su abuela, la gran matriarca de la familia.

Una vez resuelto quién se tiene que hacer cargo de las niñas, surge otro problema. ¿Quién se hará cargo del gran Imperio Davenport?

La abuela se fijará en el joven Webb que, aunque es demasiado joven, su persona irradia el poder necesario para sostentar la responsabilidad que puedan asignarle.

Tres jovencitos que unidos por el amor, la atracción y el odio, se harán mayores. Webb terminará casándose con Jessie, a pesar de que lo único que siente por ella es la pura atracción sexual, y Roanna, en la sombra, observará e irá guardando los pequeños detalles que Webb le regala día a día.

[...] -Nunca ha sido un secreto lo que siento por ti -dijo ella al final-. Con sólo chasquear los dedos yo habría acudido corriendo y dejado que me hicieras lo que quisieras -dibujó una sonrisa. No fue muy amplia, pero era mejor que ponerse a llorar-. Y eso no ha cambiado. [...]

La vida en la casa Davenport no es tan fácil como se puede suponer cuando uno tiene dinero. La desgracia volverá a caer sobre ellos, con la muerte de Jessie, pero en este caso no estamos hablando de un accidente sino de.... un ASESINATO.

Las sospechas recaerán sobre Webb quien, cuando se determina que es inocente, decidirá abandonar el sitio que creía su hogar.

Pero el tiempo pasa y la gran matriarca Davenport le hace llamar. Le necesita y aunque en un principio no desea regresar a donde no se le quiere, la imagen de Roanna, que ha rondado sus sueños todos estos años, será un fuerte impulso para que decida volver.

[...] -Dios sabe que he intentado mantenerme alejado de ti -murmuró él.
-¿Por qué? -preguntó ella en voz baja.
Él se rió.
-Sólo Dios lo sabe -repitió él. [...]

¿Quién mató a Jessie?¿Qué esconde la familia Davenport?¿Pueden ser felices Roanna y Webb?¿o las sospechas y las intrigas se impondrán sobre su felicidad?

Como podéis deducir la novela se divide en tres espacios temporales: la niñez de los protagonistas, la adolescencia y la madurez. Tres etapas en las que podemos dibujar el carácter y los actos de los personajes que irán apareciendo a lo largo de la novela, hasta que el lector pueda hacerse su propia idea de lo que se va a encontrar al final del libro.

Una gran familia tiene grandes secretos, unos secretos que podrán salir a la luz dañando a quienes los rodean. Esto es lo que Linda Howard nos muestra en Sombras en el Crepúsculo, una familia que decide guardar todo aquello que pueda suponer dañino para la gente que les rodea, a pesar de que esos secretos puedan, al final, ser desveladores para resolver los misterios.

La pareja protagonista, Webb y Roanna, consiguen convencer desde la primera página, incluso cuando son tan niños y podemos comprobar que siguen los dictámenes de los mayores.

Logras simpatizar con la pequeña Roanna, su carencia de cariño y su afán por encontrarlo, y luego, cuando ya es adulta, como esa niña ha crecido, transformándose en alguien dura, sin sentimientos aunque... sea un espejismo porque en el fondo sigue llorando por un amor perdido.

[...] -¿Ríe? -preguntó él en un tono hosco. Echaba de menos su risa, aquella risita contagiosa cuando había hecho alguna trastada, las carcajadas cuando él le explicaba algún chiste, su risa alegre cuando veía a los caballos trotar por el campo.
Los ojos de Lucinda estaban tristes.
-No. Casi nunca sonríe, y no se ríe. No se ha reído en diez años.[...]

Con Webb vemos como las responsabilidades pueden terminar ahogando a una persona, sobre todo si se trata de un niño. Cuando ya es mayor el camino que ha seguido le puede conducir a un futuro funesto, pero por "suerte" o por "desgracia" algo se tuerce y consigue abrirle los ojos para que termine espabilando, se tome un respiro (aunque en un primer momento él no lo sepa) y vuelva con las pilas cargadas y los ojos bien abiertos.

La relación, entre Webb y Roanna, es eternecedora. Te enamoras de ellos cuando son pequeños, te enfadas con Webb porque fija sus ojos sobre la frívola de Jessie, y te vuelves a tirar de los pelos cuando no se deciden ninguno de los dos para dar el ansiado paso.

El resto del elenco, que acompaña a la pareja protagonista, son esenciales para que la historia tenga un valor. La abuela, con sus triquiñuelas para conseguir lo que quiere y termina dándose cuenta del mal que ha logrado, por no mirar otra cosa que no sea su propio porvenir; y el resto de la familia, donde nos encontramos desde el simpático primo hasta la arpía mejor descrita, que sólo ansia el control del Imperio Davenport.

Una gran historia de enredos familiares, al puro estilo de Dallas o Falcon Crest (aunque algunos os pillará muy lejos), pero con un romance apasionante al que le acompaña un final de altura.

Os dejo la portada original para que me digáis cuál os gusta más (yo me quedo con la nuestra)


Editorial Titania

Nuegstro Agradecimiento a la Editorial Titania

2 comentarios:

  1. arghhhh ya me has puesto los dientes largosssssss!!! Jopetas, tengo unas ganas terribles de hacerme con este libro... ains.

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  2. Busco Busco y no encuentro,
    sin duda otro éxito de Howard,
    que me muero por leer,
    desde que leí la reseña de este libro me he enamorado de él,
    pero como ha salido hace tan poco al español, me es imposible hallarlo,
    sobre todo porque soy de Chile y los libros acá llegan con una diferencia de tiempo bastante grande y en ocasiones no llegan.
    Afortunadas(os) aquellas(os) que se han hecho de este libro, o que se harán de él, disfrútenlos, que se ve de lujo, yo aquí seguiré esperando.
    Apropósito, muy buen blog lo he hallado hace poco y está excelente, felicidades.

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